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Testimonios para los Ministros

Capítulo 11

A Los Hermanos que Ocupan Puestos de Responsabilidad

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La Relación con la obra de, Dios

Cooranbong, Australia, 6 de Julio de 1896.

Querido Hno. ________:

Se me ha revelado que el Señor prueba a todos los que se nombran del nombre de Cristo especialmente a los que son mayordomos en algún departamento de su causa. Una relación con la obra especial de Dios para este tiempo trae consigo una gran responsabilidad y cuanto más alta la posición de confianza mayor la responsabilidad que implica. !Cuan humilde y sincero necesita ser aquel que llena tal posición! !cuan temeroso y desconfiado de si mismo! !cuan cuidadoso de dar toda la alabanza y la acción de gracia a Dios!.

Hay un vigilante al lado de todos los que ocupan un puesto de confianza, listos para reprobar y convencer de toda conducta equivocada, o para contestar las plegarias por ayuda. Vigila para ver si los hombres privilegiados con responsabilidades recurrirán a Dios para recibir sabiduría y valerse de toda oportunidad para perfeccionar un carácter a la semejanza divina. Si se desvían de la sincera rectitud, Dios se aparta de ellos; si no luchan con fervor para comprender la voluntad de Dios concerniente a ellos, él no puede bendecirlos, prosperarlos o sostenerlos.

Aquellos a quienes Dios ha colocado en un puestos de responsabilidad nunca deben tratar de exaltarse a sí mismos o atraer la atención de los hombres a su obra. Deben dar toda la gloria a Dios. No deben buscar poder para enseñorearse de la herencia Dios; pues sólo aquellos que se hallan bajo el gobierno de Satanás harán esto.

Pero el sistema de mandar o arruinar se ve demasiado a menudo en nuestras instituciones. Este espíritu de albergado y revelado por algunos que ocupan puestos responsables, y a causa de éstos Dios no puede hacer la obra que desea realizar por medio de ellos. Por su conducta, los que revelan este espíritu ponen de manifiesto lo que serían en el cielo si se les confiaran responsabilidades.

Los que quieren mirar a las almas humanas a la luz de la cruz del Calvario no necesitan errar con respecto a la estima que debiera colocarse sobre ellas. La razón por la cual Dios permitió que algunos miembros de la familia humana fueran tan ricos y otros tan pobres seguirá siendo un misterio para los hombres hasta la eternidad a menos que entren en la debida relación con Dios y realicen sus planes, en lugar de obrar de acuerdo con sus propias ideas egoístas, según las cuales, debido a que un hombre es rico ha de ser más altamente respetado que su vecino pobre. Dios hace que su sol brille sobre los justos y los injustos, y este sol representa a Cristo el sol de Justicia, que brilla como la luz del mundo, dando sus bendiciones y misericordias, visibles e invisibles, a los ricos y a los pobres por igual. Este principio ha, de guiar nuestra conducta hacia nuestros semejantes. El Señor es quien enseña los más elevados sentimientos morales los más humildes principios; y ningún hombre puede desviarse de ellos, y estar sin culpa. Es el mayor Insulto inferido a la bondad de Dios dudar de que él está dispuesto a que impartamos a los demás las bendiciones tanto espirituales como temporales, que el nos ha dado libremente.

LO QUE CONSTITUYE UN CRISTIANO

Una religión pura, una vida recta y santa hace de un hombre un cristiano. Pero en todo momento desde su apostasía en el cielo, la conducta de Satanás ha sido una conducta de perpetuo engaño y aspereza; y hay cristianos profesos que están aprendiendo sus métodos y prácticas. Mientras pretenden estar sirviendo a la causa de Dios, niegan a sus semejantes sus derechos, para servirse así mismos.

Todo ser humano ha sido comprado con precio, y como herencia de Dios tiene ciertos derechos, de los cuales, nadie debe privarlo, El Señor no acepará el servicio de los que practican un trato doble. La menor ventaja obtenida de esta manera será una deshonra para Dios y la verdad. Los que poseen la religión de la Biblia, harán justicia, harán misericordia, y andarán humildemente con su Dios. Estas son las líneas trazadas por el Dios de justicia sobre este asunto.

De nuevo quiero instar a que se cultive la fe viva en Dios. Hay personas que, aunque se piensa que sirven a Dios, están ciñéndose rápidamente de infidelidad. A ellos los caminos torcidos les parecen derechos; viven en continua violación de la verdad de Dios; principios corruptos son entretejidos en su vida práctica, y dondequiera que van siembran semillas de mal. En lugar de guiar a otros a Cristo su influencia hace dudar a los demás. Perturban las mentes en la verdad entrando en teorías especulativas que los apartan de la verdad. Ayudan a forjar las cadenas de la duda y la incredulidad, el espíritu que busca faltas y que acusa; y las almas tropiezan en ellos mientras marchan a la perdición. La sangre de las almas caerá sobre aquellos que, aunque profesan estar en el servicio de Dios, hacen la obra del enemigo.

¿QUE DEBIÉRAMOS HACER?

Sabiendo esto, ¿qué clase de personas debiéramos ser? ¿Exaltaremos la sabiduría humana y señalaremos a los hombres finitos, mutables y errantes como nuestro apoyo en tiempo de prueba? ¿O ejemplificaremos nuestra fe por nuestra confianza en el poder de Dios, poniendo de manifiesto la red de teorías, religiones y filosofías falsas que Satanás ha extendido para coger a las almas desprevenidas? Al poner por obra así la Palabra de Dios, seremos luces en el mundo; porque si la Palabra de Dios es practicada mostramos a todos los que entran en la esfera de nuestra Influencia que reverenciamos y que respetamos a Dios, y que estamos trabajando bajo su administración. Andando en forma humilde y circunspecta, manifestando amor, tolerancia, longanimidad, bondad, Dios espera que sus siervos lo revelen al mundo.

Dios exige de aquellos a quienes ha confiado sagrados cometidos que se levanten hasta la plena altura de sus responsabilidades. El hombre es colocado aquí en el mundo para ser probado, y aquellos que reciben puestos de confianza deben decidir si exaltarán el yo, o a su Hacedor; si utilizarán su poder para oprimir a sus semejantes, o exaltarán y glorificarán; a Dios.

Las grandes responsabilidades acarrean grandes obligaciones. El que quiere ser un siervo fiel debe prestar un servicio total y voluntario al mayor Maestro que él mundo conoció alguna vez. Sus ideas y principios deben mantenerse puros por el poder de Dios. Cada día deben aprender a hacerse digno de confianza colocada en él. Su mente debe ser despertada por el poder divino. Su carácter no debe ser contaminado por la influencia de sus parientes, amigos o vecinos. A veces debe retirarse de la vida activa para comulgar con Dios, y para oír su voz diciéndole: "Estad quietos y conoced que yo soy Dios".

Los frutos del Espíritu serán revelados por hombre que ama a Dios y guarda el camino del Señor, como el rico racimo de uva crece en la vid viviente. Cristo es su fortaleza. Cristo vivió la ley de Dios en la humanidad, y así el hombre puede hacer si se apropia por la fe de Aquel que es poderoso para obrar. Si se da cuenta de que no puede hacer nada sin Cristo, Dios le dará sabiduría. Pero debe albergar el amor de Cristo en su corazón y practicar sus lecciones; pues ¿no ha de amar él a Cristo como Cristo lo amó a el ?¿no ha de demostrar a todos aquellos con quienes se relaciona, que tiene la presencia permanente de Dios más de lo que nunca antes la ha tenido? A causa de sus amplias responsabilidades, debe tener un conocimiento acrecentado de Dios, y debe revelar esa fe viva que obra por amor, y purifica el alma

FRECUENTE CAUSA DE FRACASO

Pero frecuentemente, cuando se los coloca en puestos elevados de confianza, los hombres dejan de tomarse el tiempo para orar; piensan que no tienen tiempo para educar cada una de sus Facultades a fin de responder a las convicciones del Espíritu Santo. Pero si estos hombres se sentaran a los pies del manso y humilde Jesús, desempeñarían sagradas responsabilidades, confiando, no en sí mismos, sino en su Dios. Rendirían a Dios el sacrificio de una vida noble, abnegada, que lleva la cruz. Jesús sería entronizado en su corazón dándoles poder físico, mental y moral para darlo a conocer.

Dios anhela obrar por medio de aquellos a quienes ha dado capacidad para grandes cosas. Anhela ver aquellos que ocupan puestos de responsabilidad representándolo ante el mundo. Desea que Cristo sea reconocido como el mayor Maestro que el mundo haya conocido jamás, y que brille por medio de su mente como la luz del mundo. " Mas a todos los que le recibieron, dióles potestad de ser hechos hijos de Dios a los que creen en su nombre ". Pero para que esto pueda ocurrir, Dios exige que cada capacidad intelectual y física sea ofrecida como una obligación consagrada a él.

Sin embargo algunos hombres , tan pronto como ,son colocados en Posiciones sagradas de confianza se consideran a así mismos como grandes hombres, y este pensamiento, si, se alberga, termina con el deseo de Iluminación divina, que es la única cosa que puede hacer posible que los hombres sean grandes. Los que asumen este punto de vista extinguen toda posibilidad, de verdadera grandeza en sí mismos, porque no llegan a estar iluminados por el Sol de Justicia.

Pero los hombres no pueden extinguir la luz de la vida, aun cuando cierren los ojos firmemente para no ver. El Sol de Justicia brilla a pesar de que el pobre e insensato agente humano se rodea de tinieblas creadas por él mismo.

PELIGROS ESPECIALES QUE ACOSAN A LOS QUE ESTÁN EN POSICIONES DE RESPONSABILIDAD

Los hombres que cierran sus ojos a la luz divina son ignorantes, deplorablemente ignorantes, tanto de las Escrituras como del poder de Dios. La obra del Espíritu Santo no es agradable para ellos, y atribuyen sus manifestaciones al fanatismo. Se revelan contra la luz, y hacen todo lo que pueden para eliminarla, llamando a las tinieblas luz y a la luz tinieblas. Se quejan de que la enseñanzas de Cristo producen indebida excitación y fanatismo, que echa a perder a aquellos que los reciben para los deberes de la vida.

Los que albergan y expresan esta creencia Saben de qué hablan. Están, albergando un amor a las tinieblas; y todo el tiempo que estas almas desprovistas de Cristo son retenidas en posiciones, de responsabilidad, la causa de Dios está puesta en peligro. Están en peligro de adherirse tan firmemente al tenebroso director de toda rebelión, que nunca verán la luz; y cuanto más tiempo sean retenidos, más desesperada es su posibilidad de recibir a Cristo ó de tener un conocimiento del Dios verdadero. ¡Cuán inseguras hacen ellos todas las cosas que son espirituales y Progresivas en la verdad! Bajo la influencia de su director se vuelven más y más a obrar en contra de Cristo. Pero a través del buen o mal informe, a través de los tinieblas, a través del todo el antagonismo de los agentes de Satanás, el Sol de Justicia brilla con tranquilidad, revelando el mal, reprimiendo el pecado, y reviviendo el espíritu de los humildes y contritos. "Señor, ¿a quien iremos? Tú tienes palabras de vida eterna"

UNA EXPERIENCIA CRISTIANA DIARIA QUE ES ESENCIAL

La evidencia de verdadero valor de los hombres que están en posiciones de responsabilidad es el hecho de que tienen una experiencia cristiana diaria en las cosas de Dios. Hallan música en las palabras pronunciadas por Cristo. "Empero cuando viniere el Consolador, el cual yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio de mí. Y vosotros daréis testimonio, porque estáis conmigo desde el principio". Si los hombres recibieran la ministración del Espíritu Santo - el más rico don que Dios pueda dispensar - impartirían bendiciones a todos los que están relacionados con ellos.

Pero Dios no puede revelarse por medio de algunos a quienes se les han confiado responsabilidades. No puede convertirlos en canales por los cuales su gracia y su compasión y amor puedan fluir; porque insultan su bondad exhibiendo un espíritu dominante hacia aquellos a quienes consideran que están en error y que necesitan reprobación, eclipsando el amor y la misericordia de Cristo por sus propias pasiones no santificadas. Permiten que el enemigo de todo lo bueno gobierne en sus corazones, y sus vidas revelarán sus atributos. Pretenden que la palabra de Dios los dirige, pero por medio de sus actos dicen: No queremos tu camino, sino nuestro camino.

Por sus palabras, por sus obras, y por su espíritu los que siguen una conducta tal están dando lugar en los libros del cielo a un registro con el cual no querrán encontrarse; pues Dios no los valora como ellos se valoran a sí mismos. Están abusándose de sus oportunidades de pruebas, y están descuidando lamentablemente los altos privilegios conferidos a ellos. Aunque no encuentran nada en la palabra de Dios que sostenga sus actos o respalde sus opiniones , sin embargo persisten en su propia forma de ser. En el día cuando se realice el juicio sobre todos, se pronunciará contra ellos la sentencia: " Pesado has sido en balanza , y fuiste hallado falto".

LA MAYORDOMÍA DE LOS HOMBRES

Dios puede confiar a los hombres dinero y posesiones, pero a causa de ello no deben ensoberbecerse. Todo lo que tienen lo han recibido en custodia: les es prestado por Dios para que desarrollen un carácter semejante al suyo. Están sometidos a una prueba. Dios desea ver si ellos demuestran ser dignos de las riquezas eternas. Si emplean los bienes de su Señor para colocarse por encima de sus semejantes, demuestran ser indignos de un lugar en el reino de Dios. En el gran día de ajuste de cuentas oirán las palabras: " Pues si en las malas riquezas no fuisteis fieles, ¿ quién os confiará lo verdadero? Y si en lo ajeno no fuisteis fieles ¿quien os dará lo que es vuestro?"

Pero si aquellos a quienes el Señor ha hecho sus mayordomos consideran sus tesoros como dones del señor, y tratan de manifestar compasión, simpatía y amor por sus semejantes, están en armonía con el carácter de Dios, quien dio a su Hijo unigénito para que muriera por su salvación. Si valoran las almas de la raza humana según el precio pagado por su redención, no obrarán de acuerdo con sus impulsos naturales, sino que manifestarán los atributos de la mente y la voluntad de Dios, y serán canales por los cuales los sentimientos generosos y amantes de Dios puedan fluir hacia la humanidad.

EL PAPEL DE LA DESGRACIA Y LA ADVERSIDAD

El Señor ha permitido que las desgracias vinieran sobre los hombres, la pobreza presionara sobre ellos, la adversidad los probara, para que él pudiera someter a prueba a aquellos a quienes ha colocado en las circunstancias más favorables; y si aquellos a quienes él ha confiado sus bienes son fieles, declara que son dignos de andar con él vestido de blanco, de llegar a ser Reyes y sacerdotes para Dios. " El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel : y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto".

"Dejando pues toda malicia, y todo engaño, y fingimientos, y envidias, y todas las detracciones, desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual, sin engaño, para que por ella crezcáis en salud: si empero habéis gustado que el Señor es benigno; al cual allegándoos, piedra viva, reprobada cierto de los hombres, empero elegida de Dios, preciosa, vosotros, también, como piedras vivas, sed edificados una casa, espiritual. y un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales agradables a Dios por Jesucristo. Por lo cual también contiene la Escritura: He aquí, pongo en Sión la principal piedra del ángulo, escogida preciosa; y el que creyere en ella, no será confundido. Es pues honor a vosotros que creéis: mas para los desobedientes, la piedra que los edificadores reprobaron, ésta fue hecha la cabeza del ángulo y piedra de tropiezo, y roca de escándalo a aquellos que tropiezan en la palabra, siendo desobedientes; para lo cual fueron también ordenados. Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, gente santa, pueblo adquirido, para que anunciéis las virtudes de aquel que os ha llamado de las tinieblas a su luz admirable".

LA POSICIONES IMPOTENTE PARA SANTIFICAR

¿Son aceptables los sacrificios espirituales hechos para Dios cuando los hombres colocados en puestos de gran responsabilidad se magnifican a sí mismos y deshonran a Dios? Esto se ha hecho, y Dios mira esta conducta con desagrado. En lugar de crecer en Cristo, su cabeza viviente, manifestando sus atributos divinos ante el mundo, han crecido en dirección a la tierra. El yo ha sido considerado como de gran Importancia, y el egoísmo se ha añadido a su obra. No se ha visto devoción a Dios; no se ha desarrollado la vida espiritual en Cristo Jesús.

Dios no puede otorgar su sabiduría a los hombres que consideran su puesto como excusa suficiente para apartarse de los principios bíblicos a fin de adoptar su propio juicio finito, como si una posición en la obra del Señor les diera libertad de palabra, y poder para pasar resoluciones e idear planes y métodos que no están de acuerdo con la voluntad de Dios. Los tales necesitan aprender que la posición elevada no tiene poder para santificar el corazón. Dios les permite mantener su puesto para poder probar si ellos revelarán el carácter de Dios o el carácter de la humanidad débil y finita, que nunca ha estado totalmente bajo la disciplina de Dios; pero el puesto no tiene poder para desarrollar el carácter de un hombre. Descansa totalmente sobre el hombre mismo el probar si él se manejará a sí mismo, lo cual significa que Satanás lo manejará, o si será manejado por el Espíritu Santo.

"Ella es pues honor a vosotros que creéis: mas para los desobedientes, la piedra que los edificadores reprobaron, ésta fue hecha la cabeza del ángulo". ¿Hemos hecho todos nosotros de Cristo nuestra Justicia? ¿Ha sido él colocado como la piedra de ángulo honrada? ¿Han sido recibidas y practicadas sus lecciones de humildad? ¿Han sido ejemplificadas en nuestra vida sus lecciones de misericordia, Justicia y amor de Dios?

DIOS ES LA FUENTE DE LA FORTALEZA

¡Oh, qué debilidad manifiestan los hombres cuando se separan de la fuente de sabiduría y poder! ¿No han sido magnificados los hombres? ¿No han sido sostenidos y considerados de gran valor los sentimientos humanos y los rasgos imperfectos de carácter, en tanto que Cristo y su justicia han sido excluidos? ¿No han entretejido los hombres egoísmo en todo lo que han tocado, revelándolo en forma persistente y determinada en su obra? ¿No han tratado al mensaje de Dios con desdén? ¿No han manejado medios que no son suyos como si tuvieran el derecho de hacer con ellos como les pluguiera? Y cuando estos medios fueron usados para abrir nuevos campos, ¿no han actuado como si provinieran de su propio capital individual, pensando que merecían gran crédito por haberles dado ese destino? ¿No se ha usado el dinero ofrendado como una dádiva para Dios, a fin de amontonar grandes edificios en Battle Creek, y dar carácter a la obra, según se ha dicho, pero en realidad se ha hecho para dar oportunidad a los hombres para demostrar el genio y el tacto que manifiestan al manejar estas grandes empresas comerciales?

"Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, gente santa, pueblo adquirido, para que anunciéis las virtudes de aquel que os ha llamado de las tinieblas a su luz admirable. Vosotros, que en el tiempo pasado no erais pueblo, mas ahora sois pueblo de Dios; que en el tiempo pasado no habíais alcanzado misericordia, mas ahora habéis alcanzado misericordia. Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma, teniendo vuestra conversación honesta entre los gentiles; para que, en lo que ellos murmuran de vosotros como de malhechores, glorifiquen a Dios en el día de la visitación, estimándoos por las obras".

EL MAL DE SERVIRSE A SI MISMO

¿Cómo consideran los hombres la obra del Señor cuando se sienten con libertad para ser desobedientes, desagradecidos, carecer de santidad, ser condenadores, rudos, amantes de servirse a sí mismos antes que al Señor? Los que tienen sagrados cometidos están forjando su propio destino por el espíritu y el carácter que revelan; y ¿piensan ellos, alguna vez, cómo aparecerán sus obras en el juicio? Si la verdad importante para este tiempo fuera un principio permanente en el alma de los que ministran en la obra del Señor, ¡cuán fervientemente lucharían para obtener perfección de carácter, para poder rodear las almas de las personas con quienes se relacionan de una atmósfera vitalizadora y santa que reviviría los corazones de los humildes y contritos!

Es una ley de Dios que cualquiera que cree la verdad como es en Jesús la hará suya propia. Las ideas y convicciones de la mente individual tratarán de expresarse. Quienquiera que albergue incredulidad y crítica, quienquiera que se sienta capaz de juzgar la obra del Espíritu Santo, difundirá el espíritu del cual es animado. Es la naturaleza de la incredulidad y de la resistencia a la gracia de Dios el hacerse sentir y oír. La mente gobernada por estos principios está siempre luchando para hacerse un lugar para si misma y obtener adherentes. Todos los que andan al lado de un apóstata serán imbuidos de su Espíritu de compartir con otro sus pensamientos y el resultado de sus propias averiguaciones, y los sentimientos que impulsan su acción; porque no es un asunto fácil reprimir los principios que lo mueven a uno.

Algunos a quienes se cree dedicados con el corazón y el alma a Dios están obrando en forma contraria a él y a su obra. Otros han colocado su confianza en ellos, pero el engaño los cubre como un manto. Sus mentes son guiadas por una energía incansable, irreprimible, una avidez, de descubrir sus sentimientos. Así se siembran simientes por doquiera. Por un sentimiento parcialmente expresado arrojan duda e incredulidad sobre la verdad. Estos son aquellos que no están de acuerdo con los testimonios porque los hombres ocupan altos puestos de confianza han expresado que no estaban acordes con ellos; pues los testimonios no coinciden con sus opiniones, sino que reprueban todo vestigio de egoísmo.

LOS MALES DE UNA CONSOLIDACIÓN NO SANTIFICADA

Todo lo que ha sido planeado con respecto a la consolidación, manifiesta que los hombres están tratando de obtener el cetro del poder y sostener su gobierno sobre las mentes humanas. Pero Dios no obra con ellos en sus planes, y la voz que ahora tienen en la causa de Dios no es la voz de Dios. Han manifestado ser totalmente indignos de un lugar como vicegerentes; porque su fuerza es usada para apartar a los hombres de sus derechos, y para beneficiarse a si mismos. Ha habido hechos de aparente liberalidad, pero Dios sabe el motivo que los ha impulsado, y él no aceptará sus ofrendas hasta que se arrepientan y se conviertan en hacedores concienzudos de su Palabra.

SE NECESITA LA UNIDAD DIVINA

Se necesita grandemente unidad en la obra y en la causa de Dios; pero por mucho tiempo se han ejercido influencias para crear desafecto, y los hombres que sienten que tienen el poder en sus manos se preocupan poco. Dicen dentro de si mismos: Cuando esta consolidación sea perfeccionada, les mostraremos quién manda. Entonces pondremos las cosas en línea. Pero nunca tendrán esa obra para hacer.

Como individuos y como miembros de la iglesia de Dios, necesitamos comprender la obra especial que ha sido encomendada. Pablo escribe a Timoneo "Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello; pues haciendo esto, a ti mismo salvarás y a los que te oyeren". Tenemos una obra muy importante ante nosotros. "A mí, que soy menos que el más pequeño de todos los santos - escribe Pablo - es dada esta gracia de anunciar entre los gentiles el Evangelio de las inescrutables riquezas de Cristo, y de aclarar a todos cuál sea la dispensación del misterio escondido desde los siglos en Dios, que crió todas las cosas. Para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora notificada por la iglesia a los principados y potestades en los cielos, conforme a la determinación eterna, que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor".

"Tú pues, hijo del hombre, yo te he puesto por atalaya a la casa de Israel, y oirás la palabra de mi boca y los apercibirás de mi parte. Diciendo yo al impío: Impío, de cierto morirás, si tú no hablares para que se guarde el impío de su camino, el impío morirá por su pecado, mas su sangre yo la demandaré de tu mano. Y si tú avisares al impío de su camino para que de él se aparte, y él no se apartare de su camino, por su pecado morirá él, y tú libraste tu vida". "Diciendo yo al justo: De cierto vivirá, y él confiado en su justicia hiciera iniquidad, todas sus justicias no vendrán en memoria, sino que morirá por su iniquidad, que hizo. Y diciendo yo al impío: De cierto morirás; si él se volviere de su pecado, e hiciere juicio y justicia, si el impío restituyere la prenda, devolviere lo que hubiere robado, caminare enteras ordenanzas de la vida, no haciendo iniquidad, vivirá ciertamente y no morirá. No se le recordará ninguno de sus pecados que había cometido hizo juicio y justicia; vivirá ciertamente. Luego dirán los hijos de tu pueblo: No es recta la vía del Señor: la vía de ellos es la que no es recta. Cuando el justo se apartare de su impiedad, e hiciere juicio y justicia, vivirá por ellos. Y dijisteis: no es recta la vía del Señor. Yo os juzgaré oh casa de Israel, a cada uno conforme a sus caminos".

LA PREEMINENCIA DE LA OBRA DE SALVAR ALMAS

La salvación de las almas humanas constituye un interés infinitamente superior a todo otro ramo de trabajo en nuestro mundo. Cualquier persona que sea colocada bajo la influencia de la verdad, y por medio de la fe sea convertida en participante del amor de Cristo, ha sido señalada por Dios, por ese mismo hecho, para salvar a otros. Tiene una misión en el mundo. Ha de ser un colaborador con Cristo, para dar a conocer la verdad como es en Jesús; y cuando los hombres, en cualquier ramo de la obra de Dios, tratan de colocar las mentes y los talentos de los agentes humanos del Señor bajo su gobierno, asumen una jurisdicción sobre sus semejantes que pueden mantener sin injusticia e iniquidad. El Señor no ha colocado a ningún hombre como juez, ora sea de la pluma o de la voz de los obreros de Dios.

Hay hombres cuyo carácter y cuya vida testifican de que son falsos profetas y engañadores. A estos no hemos de escucharlos o tolerarlos. Pero aquellos a quienes Dios está usando se hallan bajo su control, y él no ha señalado a hombres con un juicio humano y corto de vista para que critiquen y condenen, para que emitan juicio y rechacen su obra, porque cada una de las ideas de estos siervos de Dios no coincida con lo que ellos suponen ser verdad.

LA FALIBILIDAD DEL JUICIO HUMANO

Los hombres pueden llegar a ser exactamente lo que eran los fariseos: Muy vigilantes para condenar al mayor de los maestros que este mundo haya visto alguna vez. Cristo dio evidencias inconfundibles de que él era enviado por Dios, y sin embargo los gobernantes judíos se adjudicaron la tarea que el enemigo los indujo a hacer, y acusaron a Aquel que había hecho el sábado, que era el Señor del sábado, de ser uno que quebrantaba el sábado. ¡Oh, la insensatez de los hombres! ¡La debilidad de los hombres!

Existen personas que hoy en día están haciendo las mismas cosas. En sus consejos se aventuran a pronunciar juicio sobre la obra de Dios; pues se han adiestrado para hacer lo que el Señor nunca ha requerido de ellos. Mejor seria que humillaran sus corazones delante de Dios; y trataran de no tocar el arca de Dios con sus manos, para que la ira del Señor no caiga sobre ellos; pues si el Señor alguna vez ha hablado por intermedio, testifico que han tomado sobre sí el trabajo de criticar y pronunciar juicio insensato que yo sé que no es correcto. No son sino hombres finitos, y estando ellos mismos entenebrecidos, suponen que los otros hombres están en el error.

Pero éstos hombres que tienen la presunción de juzgar a otros, deben tener una visión un poco más amplia y decir: En el caso de que las declaraciones de los otros no concuerden con nuestras ideas, ¿declararemos por esto que son herejías? ¿Tomaremos nosotros, como hombres no inspirados, la responsabilidad de colocar nuestros limites y decir: Esto no aparecerá impreso?

Si aún persisten en aferrarse a sus propias opiniones, hallarán que Dios no sostendrá su acción. ¿Tomarán la posición de que todo lo que presentan es infalible? ¿de que no hay una sombra de error o de equivocación en sus producciones? ¿No pueden otros hombres que dan precisamente tanta evidencia como ellos de que son guiados y enseñados por el Señor, señalar alguna expresión en su obra que ellos no aprueban como su punto de vista en todo respecto, y ordenarles que las quiten?

¿No ha sido suficiente nuestra experiencia pasada en estas cosas? ¿Aprenderemos alguna vez las lecciones que Dios se ha propuesto que aprendamos? ¿Nos daremos cuenta alguna vez de que las conciencias de los hombres no han sido puestas a nuestras órdenes? Si habéis señalado comisiones para que realicen la obra que se ha estado haciendo durante años en Battle Creek, disolvedlas; y recordad que Dios, el Dios infinito, no ha colocado a los hombres en ninguna posición tal como ellos ocuparon en Minneápolis, y han ocupado desde entonces.

NO HEMOS DE SER CONCIENCIA PARA NUESTROS HERMANOS

Me preocupa profundamente este asunto de que los hombres quieran ser conciencia para sus semejantes. Quedaos fuera del camino, y permitid que Dios maneje a sus propios instrumentos. Algunos han hecho un trabajo por el cual Dios los llamará a cuenta. El les preguntará: ¿Quién te colocó como responsable de esto?

No tengo libertad para colocar mis escritos en las manos de hombres que creen que su trabajo es desempeñar el papel de detectives sobre sus hermanos. Hermanos míos que ocupáis cargos de confianza, ¿no discerniréis vuestras propias deficiencias, y os colocaréis toda la armadura? ¿No seréis tan vigilantes y críticos sobre vuestros propios espíritus y temperamentos y palabras, como lo sois sobre los demás, para que Dios no sea deshonrado, y su verdad falsamente presentada? Vuestro discernimiento mejoraría grandemente si hicierais esto. La verdad, la Palabra viviente, seria como fuego colocada entre vuestros huesos, que brillaría con una distinción clara e inconfundible, representando a Cristo ante el mundo. "Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras obras buenas, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos".

¿No puede ninguno de aquellos que se han hecho a sí mismos detectives ver la tendencia de la posición que han asumido al esforzarse por convertirse a sí mismos en un poder controlador? ¿Dónde estaba su claro juicio espiritual? ¿Por qué podían discernir ellos una mota en el ojo de un hermano, mientras tenían una viga en su propio ojo? ¡Oh, si alguna vez hubo algún templo en la tierra que necesitara ser purificado, las instituciones de Battle Creek lo necesitan ahora! ¿No buscaréis a Dios muy humildemente, para que podáis dar el mensaje a Laodicea con una presentación clara y distinta? ¿Dónde están los atalayas de Dios que vean el peligro y den la amonestación? Estad seguros de que han de venir mensajes de labios humanos bajo la inspiración del Espíritu Santo. "Clama a voz en cuello, no te detengas; . . . anuncia a mi pueblo su rebelión, y a la casa de Jacob su pecado. Que me buscan cada día, . . .como gente que hubiese obrado justicia, y que no hubiese dejado el derecho de su Dios". Somos soldados de Cristo. El es el capitán de nuestra salvación, y nosotros estamos bajo sus órdenes y reglas. Hemos de usar su armadura; hemos de marchar solamente bajo su estandarte. Hemos de someter, no a los soldados hermanos nuestros, sino a nuestros enemigos, para que edifiquemos el reino de Cristo. Somos obreros juntamente con Dios. Hemos de mantener puesta toda la armadura de Dios, y trabajar como a la vista del universo del cielo. Cumpla cada hombre con su deber, como si le fuera dado por Dios.

La Necesidad de Dirección Divina

Cristianía, Noruega, 1º de octubre de 1885. Querido Hno. ______:

Me he sentido más triste de lo que puedo expresar al saber que bajo su dirección los Hnos._____ y _____ trataron de restringir la obra en las reuniones generales de _____. Ud. no podría haberles aconsejado que hicieran una obra peor, y no debiera haber puesto en manos de ellos un trabajo que no estaban capacitados para hacer de una manera sabia. Sea cuidadoso acerca de cómo restringe el avance de la obra en cualquier localidad. Es realmente poco lo que se hace en cualquier lugar, y por cierto no es propio tratar de cercenar las operaciones en los ramos misioneros.

Después de repasar las cosas en forma cuidadosa y con oración, escribí como lo hice en mis notas de viaje. Quise dejar el asunto de tal manera que no desanimara a los obreros que trabajan en _____ en su esfuerzo por hacer algo, aunque quise darles una palabra de cautela para que no hicieran ningún movimiento extremista en sus planes. Los obreros estaban actuando bien, y debían haber sido animados y aconsejados a continuar con su trabajo. Hay hombres en _____ que debían haberlos ayudado realizando las donaciones necesarias para invertir en la causa. Tendrán que dar para la obra antes que crezcan en gracia y en el conocimiento de la verdad.

Ud. y sus obreros debieran haber visto este problema desde un punto de vista distinto. Debieran haber investigado la obra cuidadosamente, y haberse preguntado a sí mismo si 5,000 dólares era una deuda demasiado grande en que incurrir con relación a la importante tarea en la cual estaban empeñados estos obreros. Vuestra influencia debió haberse ejercido en una forma tal como para hacer que la gente viera la importancia del trabajo, y comprendiera que era su deber ponerse a la altura de la emergencia. Debíais haber hecho como os escribí que hicierais, en mis notas de viaje. Pero si nuestros hermanos se sienten en la libertad de detener la obra cuando no pueden ver que llega el dinero para sostenerla, entonces la obra no solamente restringida en _____ y en _____, sino también en todos los demás estados de la Unión. Si nuestros obreros están progresando en algún lugar, no los detengáis, ni les digáis: Iréis hasta aquí, y no más adelante. Me siento triste de que hayáis cerrado la escuela de _____. Veo que los hermanos enviados para cuidar de esta empresa no han tomado medidas para hacer progresar la obra solicitando donaciones de hombres que podían dar. Hay en la asociación hombres ricos, que se han quejado con respecto a la deuda en que se incurrió, que debían haber sostenido a estos obreros. Aunque se ha echado desánimo sobre los obreros, se ha dejado la impresión en aquellos que tienen los medios, de que ellos tienen perfecto derecho de objetar cualquier empresa que exija dinero.

CUANDO LA VIGILANCIA PERSONAL DE LOS DETALLES ES INCONSECUENTE

Dios no exige de vosotros que sigáis una conducta tal que los obreros que trabajan en _____ o en cualquier otra parte no se sientan libres para continuar con sus movimientos de avance a menos que puedan consultaros, y preguntar cuál es vuestro juicio en ese asunto, para poder avanzar. Yo no puedo sancionar la idea de que debéis tener una vigilancia personal de todos los detalles de la obra. Si yo lo hiciera, el resultado seria que ningún obrero se atrevería a ejercer su propio juicio en ninguna cosa. Los obreros tendrían que atenerse a un cerebro humano y a un juicio humano, y el resultado sería que los hombres serían reducidos a la ineficiencia a causa de su inactividad. Existen demasiadas personas de esta clase ahora, y no valen casi nada. Estoy profundamente preocupada sobre este punto. No estamos haciendo ni la mitad de lo que debiéramos.

Es cierto que la escuela de _____ debe ser sostenida, pero esto no debe impedirnos que sostengamos otras escuelas. Debemos tener escuelas primarias en diferentes localidades para preparar a los jóvenes para las escuelas superiores. Puede pareceros sabio cerrar la escuela de _____, pero yo no veo la sabiduría de esta conducta. El cerrar esta escuela parecerá reflejar descrédito sobre todo pobre todo lo que la gente ha hecho, y la desanimará de hacer otro progreso. No puedo ver que hayáis ganado nada en tomar la determinación que habéis tomado, ni creo que esté de acuerdo con la orden de Dios. No hará otra cosa que producir perjuicios, no solamente a aquellos que se han quejado de la deuda sino también a los obreros. Los hombres que tienen propiedades y podrían haber ayudado en esta empresa respirarán más libremente. Estos hombres adinerados serán animados, no a hacer por la causa más de lo que han hecho hasta ahora, si no a hacer menos. Se sentirán libres para quejarse de cualquier cosa que exija el empleo de recursos.

LA OBRA NO HA SIDO CIRCUNSCRIPTA POR EL CONSEJO DE DIOS

¡Oh, el Señor debiera guiaros! Nunca debierais, en ningún caso, permitir que el rumor os induzca a obrar, y sin embargo a veces lo habéis hecho. Nunca toméis la determinación de estrechar y circunscribir la obra a menos que sepáis que sois inducidos a hacerlo por el Espíritu del Señor. Nuestros hermanos están haciendo obra por las misiones extranjeras, pero hay misiones locales que necesitan su ayuda tanto como estas misiones en el extranjero. Debemos realizar esfuerzos para mostrar a nuestros hermanos las necesidades de la causa de Dios, y para presentarles la necesidad de utilizar los medios que Dios les ha confiado para hacer progresar la obra del Maestro, tanto entre nosotros como en el extranjero. A menos que aquellos que pueden ayudar en _____ sean despertados a un sentido de su deber, no reconocerán la obra de Dios cuando se oiga el fuerte clamor del tercer ángel. Cuando brille 1a luz para iluminar la tierra, en lugar de venir en ayuda del Señor, ellos querrán detener su obra para que se conforme a sus propias ideas estrechas. El Señor actuará en esta obra final mucho más, fuera del orden común de las cosas, y de una manera que será contrarias a todos los planes humanos. Habrá entre nosotros personas que siempre querrán controlar la obra de Dios, y dictar hasta qué movimientos deben hacerse cuando la obra progresa bajo la dirección, del ángel que se une al tercer ángel en el mensaje que ha ser dado al mundo. Dios utilizará formas y medios por los cuales se verá que él está tomando las riendas en su propia manos. Los obreros se sorprenderán por los medios sencillos que él utilizará para realizar y perfeccionar su obra de justicia. Los que son considerados buenos obreros necesitarán beber más profunda y continuamente en la fuente de agua viva, para poder discernir la obra de Dios en todo punto. Los obreros cometerán errores, pero vosotros debéis darle una oportunidad de corregir sus errores, y aprender a ser cautos, dejando la obra en sus manos.

El Uso del Juicio Individual

Orebro, Suecia, 28 de octubre de 1885.

Queridos Hnos. _____ y _____:

Oro porque el Señor esté con vosotros con gran poder durante el próximo congreso. Estarán ausente algunos que vosotros quisierais que estuvieran presentes; pero Jesús es vuestro ayudador. Oro sinceramente y espero que aquellos que llevan responsabilidades en Míchigan, Nueva Inglaterra, Ohío, Indiana y otros estados, tengan de la obra una visión más amplia que la que han tenido. Espero que Míchigan dé un paso de avance. Lamento que haya tal sequía de amplitud mental y de capacidad para ver lejos. Los obreros deben ser educados y adiestrados para los campos de labor. Necesitamos misioneros por doquiera. Necesitamos hombres y mujeres que se den a sí mismos sin reservas a la obra de Dios, trayendo muchos hijos e hijas a Dios.

HA DE EJERCERSE JUICIO INDIVIDUAL

Se me ha mostrado que hay una práctica que deben evitar los que están en puestos de responsabilidad; porque es perjudicial para la obra de Dios. Los hombres que ocupan posiciones no deben regir en forma autoritaria la herencia de Dios, y ordenar todas las cosas que los rodean. Demasiadas personas han señalado una línea prescrita que querían que otros siguieran en la obra. Los obreros han tratado de seguirla con una fe ciega, sin ejercer su propio juicio sobre el asunto que tenían entre manos. Si los que fueron colocados como directores no estuvieran presentes, habrían seguido sus instrucciones implícitas exactamente de la misma forma. Pero en el nombre de Cristo, os ruego que os detengáis en esta obra. Dad a los hombres una oportunidad de ejercer su Juicio individual. Los hombres que siguen las indicaciones de otra persona, y que están dispuestos a que otro piense por ellos, son inaptos para que se les confíen responsabilidades. Nuestros hombres dirigentes son remisos en esta materia. Dios no ha dado a ciertas personas en particular todo el poder mental que hay en el mundo.

Los hombres que ocupan puestos de responsabilidad deben darle a otros el crédito de tener algún sentido, alguna capacidad de juicio y previsión, y considerarlos como capaces de realizar la obra encomendada a sus manos. Nuestros hermanos dirigentes han cometido un gran error al especificar todas las indicaciones que los obreros deben seguir, y esto ha resultando en una deficiencia, en una falta de Espíritu vigilante en los obreros, porque han dependido de otro para todos sus planes, y ellos mismos no han tomado ninguna responsabilidad. Si los hombres que han tomado sobre si esta responsabilidad saliera de nuestras filas, o murieran, !qué estado de cosas se hallarían en nuestras instituciones!

Los hombres dirigentes deben colocar responsabilidades sobre otros, y permitirles planear e idear medios y ponerlos en ejecución de manera que puedan obtener experiencia. Dadles una palabra de consejo cuando sea necesario pero no les quitéis el trabajo porque pensáis que los hermanos están cometiendo errores. Dios se compadezca de su causa cuando la mente de un solo hombre y el plan de un solo hombre son seguidos sin ninguna pregunta. Dios no sería honrado si existiera un estado tal de cosas. Todos nuestros obreros deben tener oportunidad de ejercitar su propio juicio y discreción. Dios ha dado a los hombres talentos que él se propone que usen. El les ha dado una mente, y quiere que lleguen a ser pensadores, y tengan sus propios pensamientos y su propio planeamiento, más bien que depender de otros para que piensen por ellos.

Creo que he presentado este asunto muchas veces delante de vosotros, pero no veo cambio en vuestro comportamiento. Queremos que todos nuestros hombres responsables deleguen responsabilidades sobre otros. Asignad a otros trabajo que requiera de ellos planear y usar su juicio. No los eduquéis para que dependan de vuestro juicio. Los jóvenes deben ser adiestrados para ser pensadores. Hermanos míos, no penséis ni por un momento que vuestra forma de obrar es la perfección y que los que están relacionados con vosotros deben ser vuestra sombra, y el eco de vuestras palabras, y que deben repetir vuestras ideas y ejecutar vuestros planes.

LOS EFECTOS DE SEGUIR CONSTANTEMENTE A OTROS

Hay hombres que hoy debieran ser personas de amplitud de pensamiento, sabios, hombres de los cuales pueda dependerse y qué no lo son, porque han sido educados a seguir los planes de otros. Han permitido que otros les dijeran precisamente que hacer, y han empequeñecido su intelecto. Sus mentes son estrechas, y no pueden comprender las necesidades de la obra. Son simples máquinas que han de ser movidas, por el pensamiento de otro hombre. Ahora bien, no penséis que estos hombres que siguen vuestras ideas son los únicos en quienes puede confiarse. A veces habéis pensado que porque ellos realizan vuestra voluntad al pie de la letra, eran los únicos de quienes podíais depender. Si alguien ha ejercido su propio juicio, y ha diferido de vosotros, os habéis separado de él, como una persona en quien no podíais confiar. Quitad vuestras manos de la obra, y no la tengáis tan firmemente asida. Tú no eres el único hombre a quien Dios usará. Dad al Señor lugar para que utilice los talentos que él ha confiado a los hombres, para que la causa pueda crecer. Dad al Señor la oportunidad de usar las mentes de los hombres. Estamos perdiendo mucho por nuestras ideas y nuestros planes estrechos. No interrumpáis el camino del progreso de la obra, mas permitid que el Señor obre por medio de quienes él quiera. Educad, animad a los jóvenes a pensar y a actuar a proyectar y a planear, a fin de que tengamos una multitud de consejeros.

!Cómo sufre mi corazón al ver a presidentes de asociaciones que asumen la responsabilidad de seleccionar a aquellos a quienes pueden amoldar para trabajar con ellos en el campo! Eligen a quienes no diferirán de ellos, sino que actuarán meramente como máquinas. Ningún presidente tiene derecho alguno de hacer esto. Dejad que otros hagan, planes; y si fracasan en algunas cosas, no lo toméis como una evidencia, de que están incapacitados para ser pensadores. Nuestros hombres más responsables han tenido que aprender por una larga disciplina cómo usar su juicio. En algunas cosas han revelado que su obra podía haber sido mejor. El hecho de que los hombres cometan errores no es razón por la cual los consideremos incapaces de ser cuidadosos. Los que creen que sus métodos son perfectos, aun ahora en graves desatinos, pero otros no los advierten. Presentan su éxito, pero sus errores no aparecen. Sed pues bondadosos y considerados para con todos los hombres que entran, concienzudamente en el campo como obreros para el Maestro. Nuestros hombres más responsables han hecho algunos planes no sabios, y los han realizado porque pensaban que sus planes eran perfectos. Han necesitado la intervención de otros elementos que poseyeran mente y carácter. Debían haberse asociado con otros hombres que podían ver las cosas desde un punto de vista completamente distinto. Así los habrían ayudado en sus planes. . . . !Cuán insensato es encomendar una gran misión a las manos de un solo hombre, de manera que él la modele y la conforme de acuerdo con su juicio, y según su propia imaginación enfermiza! Hombres que han sido de miras estrechas, que han servido a las mesas, que no tienen una visión amplia, están descalificados por poner su molde sobre la obra. Los que desean controlar la obra piensan que nadie puede hacerlo perfectamente fuera de ellos mismos, y la obra lleva las marcas de sus defectos.